Se
nos fue un Gran Competidor, un Gran Maestro, y un Gran Señor.
Jordi
Martinez Banzo
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Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma. En tus
ojos peleaban las llamas del crepúsculo. Y las hojas caían
en el agua de tu alma.
Apegado a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma. Hoguera
de estupor en que mi sed ardía. Dulce jacinto azul torcido
sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos y caían
mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío.
Campo desde los cerros. Tu recuerdo es de luz, de humo, de
estanque en calma! Más allá de tus ojos ardían
los crepúsculos. Hojas secas de otoño giraban
en tu alma.
PABLO NERUDA
Siempre
estarás en nuestros corazones

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